México Considera Aranceles a China: Estrategia para Acuerdo Comercial con EE.UU.
Ante la amenaza de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos, el gobierno de México está considerando la imposición de gravámenes a productos chinos como una estrategia para negociar condiciones favorables con la administración de Donald Trump. Funcionarios de las Secretarías de Economía y Hacienda han sostenido reuniones en Washington con el objetivo de alcanzar acuerdos antes de la fecha límite establecida para marzo.
Durante una conferencia de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que su gobierno mantiene un diálogo activo con la administración estadounidense y que, de ser necesario, podría intervenir directamente para destrabar las negociaciones. La estrategia responde a las presiones de EE.UU., que ha instado a México a adoptar medidas comerciales que incluyan restricciones a las importaciones chinas.
El trasfondo de esta situación se debe en parte a las acciones de ciertas empresas asiáticas que han trasladado su producción a México para esquivar los aranceles previamente impuestos por EE.UU. en el marco de su guerra comercial con China. Sin embargo, Sheinbaum ha negado que la imposición de aranceles sea una condición impuesta por Washington para alcanzar un acuerdo comercial.
El gobierno mexicano ha señalado que su prioridad es mantener la estabilidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), asegurando que cualquier decisión comercial estará alineada con sus compromisos internacionales. No obstante, la tensión entre EE.UU. y China sigue en aumento, con la administración Trump implementando nuevas restricciones comerciales que han afectado los mercados financieros, incluyendo el índice CSI 300 de China y la cotización del yuan.
El desenlace de estas negociaciones podría tener implicaciones significativas para el comercio internacional, particularmente en sectores como manufactura, tecnología y energía. Los inversionistas estarán atentos a las decisiones que tome México en los próximos días, ya que podrían influir en la dinámica económica de la región y en el comportamiento de los mercados emergentes.