Diferencial de Riesgo en Mercados Emergentes en Mínimos desde 2020: ¿Oportunidades de Inversión?
El diferencial de riesgo de los mercados emergentes ha descendido a su punto más bajo en cinco años, impulsado por el creciente apetito de los inversionistas por la deuda soberana de alto rendimiento. La prima de riesgo de estos mercados sobre los bonos del Tesoro de Estados Unidos se ubicó en 314 puntos base, su menor nivel desde febrero de 2020, según datos de JP Morgan Chase & Co. (JPM) Este ajuste refleja un renovado interés por instrumentos con mayores rendimientos en un entorno de expectativas de relajación monetaria por parte de la Reserva Federal.
Factores que Impulsan la Reducción del Diferencial
Si bien la reducción de la prima de riesgo abarca tanto bonos de grado de inversión como de alto rendimiento, el principal motor ha sido el segmento de deuda de mayor riesgo. La búsqueda de oportunidades en procesos de reestructuración de deuda y la adopción de reformas fiscales en algunos países han fortalecido la demanda de estos activos. Además, los inversionistas han favorecido instrumentos con duraciones más cortas, menos sensibles a las fluctuaciones de la política monetaria estadounidense.
Analistas del mercado destacan que la mejora en los fundamentos macroeconómicos de los mercados emergentes, junto con la estabilización de las condiciones financieras globales, han contribuido a la recuperación de estos bonos. En particular, países como Argentina han visto un repunte significativo en sus rendimientos, con un avance del 64% desde agosto, impulsado por las políticas fiscales de la administración de Javier Milei. Otros mercados que han registrado fuertes retornos incluyen Líbano, Ecuador, El Salvador y Sri Lanka, donde las expectativas de estabilidad política y recuperación económica han fortalecido la confianza inversionista.
Comparación con el Grado de Inversión
En contraste, los bonos de grado de inversión han tenido un desempeño más moderado. Aunque lograron superar el rendimiento de los bonos del Tesoro en agosto, en los últimos meses han perdido impulso. Su diferencial con respecto a la tasa libre de riesgo se ha ampliado 15 puntos base en el último trimestre, alcanzando los 121 puntos base.
El diferencial entre los bonos de alto rendimiento y sus pares de grado de inversión se ha reducido a 411 puntos base, significativamente por debajo del pico de 890 puntos registrado en 2022, cuando los mercados emergentes enfrentaban una crisis de deuda. Esta tendencia sugiere que, a medida que las condiciones globales se estabilizan y los mercados emergentes consolidan sus reformas, la demanda por deuda de mayor riesgo podría mantenerse elevada en el corto y mediano plazo.
Perspectivas para los Mercados Emergentes
El panorama para los mercados emergentes luce favorable, siempre que la Reserva Federal continúe con su postura de flexibilización monetaria y las reformas económicas en estos países sigan generando confianza entre los inversionistas. No obstante, la volatilidad en el entorno geopolítico y las condiciones macroeconómicas globales seguirán siendo factores clave en la evolución de estos diferenciales de riesgo.