Los Bancos Centrales Impulsan la Demanda de Oro con Compras Récord en 2024.
Los bancos centrales a nivel global han intensificado la acumulación de oro en 2024, con adquisiciones que alcanzaron 1.045 toneladas métricas, valoradas en aproximadamente 96.000 millones de dólares, según datos del Consejo Mundial del Oro (WGC, por sus siglas en inglés). Este comportamiento refuerza una tendencia de más de una década en la que las instituciones financieras estatales han sido compradores netos del metal precioso.
Principales Compradores y Motivaciones
Entre los mayores compradores del año destacan Polonia, India y Turquía, países que han liderado la adquisición de oro en un contexto de creciente incertidumbre económica y geopolítica. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, muchos bancos centrales han acelerado sus compras con el objetivo de reducir su exposición al dólar estadounidense y fortalecer sus reservas con activos considerados refugios de valor.
“La magnitud de estas adquisiciones ha superado nuestras estimaciones iniciales y muestra la creciente importancia del oro en las estrategias de reserva de los bancos centrales”, comentó John Reade, estratega senior de mercado del WGC.
Impacto en el Mercado y Perspectivas para 2025
El incremento de la demanda llevó las compras totales de oro a un récord de 4.974 toneladas, compensando en parte la caída del consumo en joyería, que disminuyó mas del 10% debido a la escalada en los precios. A lo largo de 2024, el oro experimentó una apreciación del 27%, impulsado por la búsqueda de activos refugio ante los conflictos en Ucrania y Oriente Próximo, así como por las expectativas de recortes en las tasas de interés por parte de los bancos centrales.
A pesar de la contracción en el segmento de joyería, la demanda de inversión en China ha mostrado una notable expansión, consolidando al país como el mayor mercado de oro a nivel mundial. Según el WGC, la preferencia de los inversores chinos por el oro como activo de resguardo ha crecido en respuesta a la incertidumbre económica, marcando una tendencia que podría continuar en 2025.
El informe del WGC sugiere que el interés de los bancos centrales por el oro se mantendrá sólido en 2025, mientras que los inversores institucionales también podrían aumentar su exposición al metal. No obstante, se prevé que la demanda de joyería continúe bajo presión, al tiempo que la minería mantenga una oferta estable. En este escenario, el oro sigue consolidándose como un pilar clave en la estrategia de diversificación de reservas y mitigación de riesgos financieros a nivel global.